Agua de mar potable, un poderoso adaptógeno natural, económico y al alcance de toda la humanidad
Por José Luis Garagatti Oliveira*
“El agua de mar cura todas las enfermedades del hombre”.
-Eurípides.
El bien más preciado para el ser humano es sin lugar a
dudas, su propia salud; cuando enfermamos, la vida no solo no se disfruta sino
a veces se torna insufrible.
El agua de mar (ADM) se puede beber, con tan solo tomar en
cuenta ciertos criterios básicos para asegurarse que no esté sucia con los
desechos orgánicos e industriales que suelen verterse a los océanos. Basta con
filtrarla un poco y dejarla en reposo por unos cuantos días en oscuridad. Luego
por decantación, se pueda beber casi todo el volumen recolectado. En la web se
puede encontrar abundante información sobre cómo, cuándo y de qué zonas del mar
recogerla para el propio consumo.
¿Qué propiedades del ADM me aseguran su inocuidad y
potabilidad? La salinidad (36 por mil), su pH (8.4) y la biocenosis llevada a
cabo por el plancton y el resto de los organismos filtradores, que literalmente
limpian y purifican sus aguas. La salinidad del ADM es cuatro veces superior a
la de nuestro plasma sanguíneo que es aproximadamente 9 g de sales por litro;
debido a ello, la mayoría de los patógenos adaptados a nuestra concentración salina,
al amarizar, por el fenómeno de la ósmosis, pierden gran parte del agua interna
hasta prácticamente momificarse o deshidratarse tanto, que son anuladas,
aletargadas o muertas, pasando a ser parte de la cadena trófica de los
organismos marinos. El nivel del pH es un grado superior al plasma humano (7.4
aprox.) es decir que el ADM es diez veces más alcalino o que es lo mismo decir,
diez veces menos ácido, un grado en la escala logarítmica del pH equivale a una
potencia de diez. La biocenosis del plancton es otra de las propiedades de esta
“sopa marina” que la hace potable, puesto que filtran y metabolizan casi toda
la suciedad que le arrojamos. Sólo aquellas sustancias No biodegradables se
conservan por buen tiempo ensuciando sus aguas y la gran mayoría de ellas, o se
depositan en el fondo marino o suelen flotar y ser devueltas a las playas, los
mares se limpian, prácticamente solos.
Una vez convencidos de que el ADM se puede beber sin miedo a
intoxicarse con restos radiactivos u otras sustancias perjudiciales para la
salud, de todas maneras, ¿por qué deberíamos beberla?
El ADM una vez filtrada, constituye una solución que
contiene casi la totalidad de los elementos de la tabla periódica, en la
calidad que nuestras células puedan asimilarlas y usarlas como material para
todos sus procesos metabólicos de reparación biológica (genéticamente
controladas). El cuerpo humano, así como las de todo ser viviente, tienen
programas biológicos de reparación y curación propios y lo único que debemos
cuidar es de proveerles los materiales con los que sintetizarán nuevas
membranas biológicas, proteínas y todo producto que se requiera para restaurar
el buen funcionamiento de los órganos y del cuerpo completo. Para una muy buena
recarga hidroelectrolítica, un reequilibrio funcional enzimático y una muy
buena regeneración celular, debemos consumir ADM. Es, en buena cuenta, un
poderoso adaptógeno que potencia la vitalidad del organismo que la consume.
El ADM se ha probado que es diurética, antiinflamatoria y
antiséptica y un excelente complemento nutritivo. Clínicamente el ADM se ha
usado como insumo principal para curar todo tipo de enfermedades, alergias,
infecciones, lupus, diabetes, cataratas, degeneración macular, glaucomas,
hígado graso, cirrosis hepáticas, todo tipo de cánceres, patologías
ginecológicas, etc., etc., etc.
Les animo a investigar por su cuenta en la web, les anticipo
que se sorprenderán muy gratamente. En
estas cortas líneas quise presentarles tan solo una pequeña parte del iceberg
de información que existe a disposición de todos los interesados y si requieren
mayor asesoría, con gusto les puedo servir.
*Tesista en Biología-Biotecnología y asesor en Biología
Médica Cristiana
Vicepresidente de la Asociación Peruana de Promotores de
Agua de Mar y Dispensarios Marinos
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